Miedo a las sanciones

Todos los días me despierto con la firme intención de hacer las cosas bien y es que en realidad no me gusta que por algún motivo me vayan a sancionar y me toque tener que presentarme ante la ley  para pagar mi castigo.

Es así como mi mente lucha con las ganas de hacer cosas indebidas, por ejemplo, el otro día estaba en el supermercado que queda cerca de una agencia de Unibank en Panamá, y la verdad no tenía mucho dinero pero quería comerme un inmenso pote de Nutella. Muchas veces pensé en abrir el frasco dentro del supermercado y disimuladamente ir comiéndolo poco a poco, pero por miedo a las sanciones que podrían imponerme fui corriendo de aquel lugar.

Miedo a las sanciones

En otra oportunidad, me encontraba en un tienda y vi un hermoso par de zapatos que me enamoraron a primera vista, pero al revisar mis finanzas me di cuenta que era imposible hacer esa compra, pues afectaría seriamente mi presupuesto del mes. Fue en ese momento que paso por mi cabeza la loca idea de ponerme los zapatos y salir corriendo con ellos, pero claro al entrar en conciencia recordé que por ese acto seguro me llevarían a la cárcel y me tocaría pagar una multa por cometer ese delito.

El peor día fue aquel en el que vi un hermoso cuadro de Salvador Dali exhibido en una galería, y es que de amor amo a este famoso pintor español considerado uno de los máximos representantes del surrealismo. Cuando entré a aquel lugar quedé impactada por la majestuosidad del cuadro, quería robarlo y llevarlo a mi casa para poder apreciarlo todos los días durante horas.

Mi mente voló sin control e imaginé todo un plan para llevar a cabo el robo del siglo y apoderarme de esa hermosa pintura, que de solo verla me hacía sentir placida. Tenía todo un proyecto orquestado  en el que salía victoriosa y me iba a casa con mi cuadro bajo el brazo, pero claro al entrar en mi realidad me di cuenta que ni en un millón de años yo podría ejecutar un robo como ese, bueno ni ese ni ningún otro, puesto que el miedo que siento por las sanciones me paraliza el cuerpo y me deja sin aliento.

“…también quisiera entrar y robar un banco reconocido como Unibank,pero eso me llevaría directo a la cárcel y eso no sería nada grato”

La verdad a veces siento ganas de hacer cosas fuera de la ley, sentir la adrenalina que esos actos puede alborotar, sentir hervir la sangre y el corazón bombear mas rápido de lo usual, que el sudor de los nervios corra por mi cuerpo, en fin experimentar todas las sensaciones que imagino deben manifestarse cuando se hacen cosas ilegales.

Lo bueno es que las sanciones y las multas no pueden entrar a tu imaginación y a través de ella puedo hacer el mal sin temor a recibir algún castigo, puedo cambiar la historia de mi vida y dejar de ser la mejor persona del mundo para convertirme en la peor villana que la humanidad haya conocido. Total en mis fantasías mando yo y allí no existen policías que me digan lo que es debido o no.

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